Se defiende la necesidad de una ley de tierra para fortalecer la inversión, desestimando la "falacia" del Kirchnerismo sobre la venta de tierras a extranjeros. Se argumenta que durante la "década ganada" se vendieron en promedio 215 mil hectáreas anuales a extranjeros.
El discurso oficial busca rebatir las críticas y avanzar con la propuesta, a pesar de las dificultades encontradas. Se enfatiza la intención de no ceder en este punto y de explicar mejor los alcances de la ley.