La senadora Carolina Lozada coincidió en que la ley de tierras no era una prioridad para el gobierno, sugiriendo que podría haberse tratado más adelante. Enfatizó la importancia de explicar claramente las leyes a la ciudadanía, especialmente aquellas que tocan temas sensibles, para evitar la desinformación.
Lozada mencionó que la ley propuesta por el gobierno sufrió modificaciones significativas por parte de los aliados, y que aún quedaban puntos por cerrar. Comparó la situación con leyes de otros países como Chile y Brasil, y con la política de restricciones a empresas chinas en Estados Unidos, argumentando que las decisiones no siempre responden a una racionalidad puramente económica.
La senadora también señaló que la ley de manejo del fuego, originada por Máximo Kirchner, era un punto de conflicto y que la ley actual eliminaba plazos para la restauración de terrenos incendiados, aunque seguiría siendo obligatorio restaurarlos. En cuanto a las expropiaciones, la nueva ley requeriría una justificación más sólida y una compensación por las ganancias dejadas de percibir por el propietario, lo que haría el proceso muy diferente a la expropiación de YPF en su momento.