Andreina Baduel expresa su dolor y la falta de justicia tras 57 meses de la muerte de su padre, señalando la ausencia de una investigación independiente sobre su deceso.
Denuncia que su hermano, Joan Adolfo, sigue preso en condiciones de horror, temiendo por su vida, y reafirma su compromiso por la justicia y para que esta historia no se repita.