Mientras se desarrolla la investidura de Abelardo de la Piela como nuevo presidente de Colombia, se registran manifestaciones en contra de su gobierno en ciudades como Cali, Bogotá y Barranquilla, convocadas por sectores de la oposición y organizaciones sociales.
Los manifestantes expresan su rechazo al nuevo gobierno y anuncian medidas de desobediencia civil y defensa de las reformas alcanzadas durante la administración saliente de Gustavo Petro.