El senador Artaza relata cómo Carlos Menem le confesó que su famoso anuncio sobre los vuelos a Japón en tres horas fue parte de una apuesta.
Menem admitió que dijo esa frase en un discurso sin saber que estaba siendo grabado, y que su intención era decir "cualquier cosa".
La anécdota revela la informalidad y las estrategias poco convencionales utilizadas en la política de la época.