Hugo Moyano se distanció de la situación judicial de su hijo Facundo, afirmando que "no tiene nada que ver" y que "la justicia debe definir".
Al ser consultado sobre el caso durante la marcha de San Cayetano, Moyano enfatizó su preocupación por la "antigarra" y la defensa de los puestos de trabajo, evitando pronunciarse sobre las acusaciones que pesan sobre Facundo.
La declaración de Hugo Moyano subraya la fractura en la relación familiar y política con su hijo, confirmando la falta de comunicación y el distanciamiento existente.