Se analiza cómo la oposición aprovecha ciertas situaciones para provocar una reacción, utilizando consignas como "la patria no se vende" ante la ley de tierras, que se considera mal comunicada por el gobierno. Varios artistas se han sumado a esta postura.
Se critica la violencia en las manifestaciones, diferenciándola de la protesta legítima, y se sugiere que el kirchnerismo podría estar alentando estos disturbios, comparándolos con eventos de 2017.