Se cuestionó la definición de "patria" y "soberanÃa" en el contexto de las protestas y agresiones a la PolicÃa.
Se destacó el monopolio de la fuerza por parte del Estado y la ilegalidad de agredir a un agente.
Se relató el caso de una ciudadana que quedó atrapada en medio de los disturbios, sufriendo una crisis de nervios.
Se mencionó la posibilidad de que algunos manifestantes hayan sido pagados para participar en los disturbios, y se señaló la falta de recursos para sancionarlos.