El gobernador de La Rioja, Quintela, anunció un plan de ayuda estatal para que los trabajadores puedan saldar sus deudas de electrodomésticos, asumiendo el Estado la deuda con los acreedores y refinanciándola sin interés para el empleado.
Esta medida, que implica una inyección de 4 mil millones de pesos y un pago de 50 mil pesos por agente estatal, busca reactivar la economía local y aliviar la carga financiera de los ciudadanos endeudados.
La iniciativa ha sido criticada por algunos sectores, que la comparan con la "fabricación de billetes" y la ven como una política de "estado dadivoso", mientras otros la consideran una estrategia para ganar apoyo político.