Se aprobó en general y en particular la ley de propiedad privada, con una abstención. Los capítulos 3 y 4, previamente retirados por el gobierno, no fueron incluidos. El capítulo 4, que preveía la caída de toda la ley, tampoco prosperó.
El senador Mayán había sugerido retirar el proyecto completo, dada la significativa reducción de su contenido original. La jornada legislativa concluyó con la aprobación de la mayor parte del texto restante.