La sesión en el Senado, presidida por Victoria Villarruel ante la ausencia de Javier Milei, se caracterizó por la aprobación de solo la mitad de una ley, mientras que la otra mitad fue retirada antes de la votación.
Se especula que la ausencia del presidente Milei y la presencia de Villarruel en la presidencia del Senado podrían haber influido en la dinámica de la sesión y en las decisiones tomadas respecto a los capítulos de la ley.
Los periodistas señalan que, si bien el gobierno intentará presentar los capítulos aprobados como un logro, la retirada de la otra mitad indica una falta de consenso y posibles problemas en la negociación política.