Un senador expresó su rechazo a la ley de expropiaciones, calificándola de "profundamente inconstitucional" y una "vergüenza" en su tratamiento. Se argumentó que la ley perjudica a la gente humilde en temas de desalojos y que la cuestión de tierras rurales ya fue rechazada por el pueblo.
Se cuestionó el manejo del fuego y la preocupación por los incendios forestales, advirtiendo sobre posibles intenciones de convertir tierras en esquemas inmobiliarios. Se mencionó la modificación de la ley de expropiaciones y la supuesta entrega de títulos de propiedad de forma conjunta y express.
Patricia Bullrich, por su parte, defendió la necesidad de respetar la propiedad privada y criticó la inacción del gobierno anterior ante las usurpaciones. Señaló que la ley busca dar certeza a los ciudadanos y terminar con la idea de que se protege al infractor.
Se destacó la importancia de diferenciar entre intrusos y ocupantes ilegales de aquellos con incumplimientos contractuales, proponiendo un juicio sumarísimo con facultades concretas para dar celeridad y certeza a los propietarios. Se enfatizó la protección de sujetos vulnerables y se criticaron las intrusiones de partidos políticos.