Un senador criticó duramente la ley de expropiación, calificándola de "ley con nombre falso" y denunciando que el ministro responsable de la deuda del Banco Central busca quedarse con la entidad. Se señaló que figuras como Sturzenegger y Caputo, vinculados a la banca Morgan, son "infiltrados" que no buscan el bien del país.
La oposición argumentó que la ley contradice la Constitución al permitir expropiaciones sin una declaración clara de utilidad pública. Se acusó al gobierno de "robar los bienes del Estado" y desmantelar empresas como la energía nuclear, el INTA y el INTI.
Se cuestionó la cotización a la baja de los bienes del Estado para favorecer a compradores privados y se advirtió que, de ser necesario, el próximo gobierno llevaría a los responsables ante la justicia. Se mencionó la supuesta venta del sistema nuclear argentino y la entrega de recursos del país, con la directora del FMI rindiendo cuentas a los ministros.
La ley de expropiaciones fue tildada de "inconstitucional de cabo a rabo" y de "robo a cara descubierta". Se afirmó que la modificación busca proteger el robo de bienes y empresas del Estado, impidiendo su recuperación. Se criticó la inclusión del "lucro cesante" para beneficiar a socios extranjeros en la compra de empresas públicas.