El senador criticó la división del recinto en "peronistas", "libertarios" y "tibios ignorantes", calificando esta última denominación como una ofensa a sus colegas.
Denunció que gobernadores, senadores y dirigentes se han "vendido" al gobierno, y que la bronca de su provincia se debe a que su gobernador no aceptó las propuestas.
A pesar de la posible aprobación de la ley con el apoyo de estos sectores, advirtió que "la patria no se vende" y que la plaza afuera está en desacuerdo con las acciones del gobierno.