El senador argumentó que la ley en discusión no es solo una modificación legislativa, sino una definición sobre si Argentina será dueña de su destino o se convertirá en inquilina de magnates extranjeros y fondos de inversión.
Cuestionó si empresas estatales como ARSAT, AISA o YPF impulsarán el desarrollo nacional o serán regaladas por "dos monedas".
Señaló que la disputa es sobre si el litio, el petróleo y el gas enriquecerán al país o irán a fondos especulativos, y que no habrá acuerdo con quienes consideran a los argentinos como el problema.