El senador afirmó que no habrá acuerdo con el gobierno porque para ellos "el problema de la Argentina son los argentinos", citando declaraciones de funcionarios como Reidel y Caputo.
Cuestionó la visión del canciller sobre la soberanía y la venta de municipios o provincias, y la admiración del presidente por Margaret Thatcher.
Concluyó que no se puede llegar a un acuerdo si unos defienden la felicidad y grandeza de la patria y otros buscan poner al país de rodillas ante intereses extranjeros, razón por la cual votará en contra de la ley.