Gabriel Solano critica duramente la política económica del gobierno de Javier Milei, especialmente la eliminación de planes sociales en un contexto de crisis. Sostiene que la medida agravará la situación social y que el gobierno no muestra méritos en la gestión de la inflación.
Solano enfatiza que la baja de la inflación se logró a costa de recesión, caída de la obra pública y despidos, y advierte que el esquema actual no es sustentable. Considera que la protesta es necesaria y debe ser apoyada, señalando un cambio de humor social contra el gobierno.