Continúa el debate de una ley polémica en el Senado, generando tensión en las calles aledañas al Congreso. Se observaron enfrentamientos entre manifestantes y la policía, resultando en heridos y detenidos.
Los incidentes más fuertes se registraron con un saldo de dos heridos y doce detenidos hasta el momento. La policía utilizó gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes que intentaban acercarse al Palacio Legislativo.
Se reportó que grupos violentos quemaron contenedores de basura, rompieron veredas y dañaron un patrullero. El operativo, denominado "antipiquete", involucró a más de dos mil efectivos de seguridad.