Durante una manifestación frente al Congreso, se produjeron enfrentamientos entre policías y un grupo de manifestantes que utilizaron contenedores para iniciar fuegos y rompieron veredas.
Testigos denunciaron que la policía arrojó gases lacrimógenos sin justificación, afectando a familias y personas que se manifestaban pacíficamente.
El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, condenó la violencia y afirmó que la policía actuará con "todas las de la ley" contra los que alteran el orden.