Un operativo policial afectó a unas 1.500 personas frente al Congreso durante los incidentes desatados por manifestantes. Se registraron varias horas de tensión.
La policía intentó contener a los manifestantes, quienes persistieron en su accionar a pesar de que se había decidido no tratar el artículo más polémico sobre la venta de tierras a extranjeros.