El vicepresidente de Estados Unidos, Kamala Harris, expresó una visión compleja sobre las negociaciones con Irán, anticipando un proceso "desordenado" y prolongado. A pesar de las diferencias con el expresidente Trump, Harris confía en que los precios del petróleo bajarán y se mantendrán estables.
Se menciona la responsabilidad del vicepresidente en la resolución del conflicto y se especula sobre posibles celos políticos entre él y el presidente.