Abelardo de la Espriella juró como nuevo presidente de Colombia, prometiendo una ofensiva contra el narcoterrorismo y un plan de reactivación económica. Su asunción en Cali rompe la tradición de hacerlo en Bogotá y se da en un contexto de alta violencia y desafíos económicos.
El nuevo mandatario, quien también posee nacionalidad estadounidense y es aliado de Donald Trump, reemplaza a Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda del país. Petro no asistió a la ceremonia de investidura, desconociendo la elección de su sucesor.
De la Espriella enfrenta un panorama complejo: guerrilleros y narcotraficantes, zonas bajo dominio de grupos armados, y una política de seguridad más estricta, similar a la impulsada por Trump en América Latina. La ceremonia contó con la presencia de mandatarios internacionales como Javier Milei, Daniel Loboa, Felipe VI y José Antonio Kast.