El arzobispo de Buenos Aires, Mons. García Cuerva, lanzó duras críticas a la clase dirigente del país durante la marcha en San Cayetano, señalando que "a veces parece mirar para otro lado y poner toda su energía en descalificaciones y debates externos que no resuelven".
Cuerva enfatizó la necesidad de que la dirigencia se enfoque en las soluciones concretas a los problemas económicos y sociales, en lugar de enfrascarse en discusiones que no benefician a la población.
Sus palabras resonaron en un contexto de dificultades económicas y sociales, donde los fieles acudieron a San Cayetano, santo del trabajo, para expresar sus necesidades y esperanzas.