La llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia de Colombia se enmarca en la tendencia de Latinoamérica hacia gobiernos populistas de derecha, con una marcada alineación a las políticas de Estados Unidos. Esta tendencia se evidencia en la coincidencia con otros mandatarios de derecha en la región, como Javier Milei.
De la Espriella ha dejado clara su alianza con Estados Unidos, delegando en Washington la orientación de la política exterior colombiana. Esta postura se alinea con el "escudo de las Américas", que unifica las políticas de seguridad, drogas y migración desde la perspectiva estadounidense.