Se cuestionaron las "incoherencias del progresismo", ejemplificando con la artista María Becerra, quien supuestamente realiza campañas en Argentina y luego expresa su deseo de vivir en Miami.
Se afirmó que estas figuras son "mentirosas" y que actúan por "políticamente correcto". Se criticó la Ley de Tierras, argumentando que quienes la promueven no la comprenden y que Argentina es uno de los países que menos vende tierras a extranjeros.