La figura de Mario Russo, cercano asesor de Victoria Villarruel, se encuentra en el centro de la polémica tras una denuncia por amenazas y un historial de actitudes violentas. A pesar de las críticas internas y externas, Russo parece mantener una estrecha relación con la Vicepresidenta.
Se cuestiona la información que recibe Villarruel, sugiriendo que Russo podría estar manipulándola. La senadora Orozco ha sido una de las voces más críticas, señalando la peligrosidad de tener a una persona con tales antecedentes en un cargo de influencia dentro del Senado.
La situación evidencia una profunda división dentro del espacio de Villarruel, donde algunos militantes expresan su desacuerdo con las decisiones y el entorno de la Vicepresidenta. La resolución de esta interna podría tener implicaciones significativas en la gestión política futura.