El gobierno sufrió una importante derrota legislativa en el Senado, donde no obtuvo los votos necesarios para aprobar el capítulo central de la ley de tierras.
El capítulo, que permitía la venta de territorios nacionales a capitales extranjeros, fue retirado del proyecto debido a la falta de apoyo.
Se menciona el resultado de la votación en general: 37 votos afirmativos, 33 negativos y 0 abstenciones.