Dinamarca ha implementado un nuevo esquema de servicio militar obligatorio ampliado, con unos 1.600 jóvenes reclutas que iniciaron un periodo de instrucción de 11 meses. Esta medida responde al rearme defensivo tras la invasión rusa de Ucrania y el aumento de la tensión en Europa.
El objetivo es integrar a los conscriptos directamente en unidades operativas preparadas para el combate, a diferencia del formato anterior que brindaba formación básica o apoyo en emergencias civiles. El nuevo programa busca actualizar a los conscriptos para tareas operacionales dentro de unidades de combate.
La medida se implementa en un contexto de rearme defensivo en Europa, con la OTAN reforzando su preparación. Dinamarca busca consolidar su capacidad de respuesta inmediata y adaptar su doctrina militar a las exigencias defensivas actuales.