El clan Moyano, una de las familias más poderosas de Argentina, enfrenta tensiones internas y cuestionamientos sobre su manejo de fondos y poder. Hugo Moyano, líder del sindicato de camioneros, se desmarca de las acciones de su hijo Facundo en relación a un caso judicial, afirmando que la justicia debe definir.
Pablo Moyano, por su parte, defiende la postura de su familia, enfocándose en la defensa de los puestos de trabajo y la tierra. Sin embargo, las disputas internas por el poder, el dinero y el control del sindicato son evidentes.
El poder del clan Moyano, que supo paralizar el país con bloqueos de camiones y peajes, ha ido disminuyendo con la implementación del telepeaje. A pesar de esto, mantienen una influencia considerable en diversos ámbitos, incluyendo la política y los negocios.