Se analiza la tendencia de algunos gobiernos a enfocarse en debates financieros en lugar de abordar problemáticas sociales concretas, como las que se manifiestan en San Cayetano.
Se plantea la cuestión de si la firmeza con la que se marcan ciertas cuestiones depende del gobierno de turno, y se menciona que el obispo García Cuerva, si bien no miente, podría tener un énfasis distinto según el contexto político.
Se reflexiona sobre la intencionalidad al redactar comunicados y la posibilidad de poner énfasis en ciertos aspectos sobre otros, reconociendo que los claroscuros siempre están presentes en la comunicación política.