El gobierno tuvo que retirar puntos cruciales de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Se cayeron por completo el capítulo de Ley de Tierras, que permitía la venta de tierras a extranjeros hasta en un 25% de la superficie de una provincia, y la modificación de la ley de manejo del fuego, que levantaba la prohibición para desarrollos inmobiliarios en caso de incendios.
También se suprimieron las modificaciones a la ley de barrios populares. Estos tres puntos, considerados los más importantes, quedaron fuera del proyecto.