Se reportan graves incidentes en el Congreso durante la manifestación contra la ley de tierras. La policía desalojó la zona con gases y camiones hidrantes, resultando en al menos 29 detenidos y varios efectivos heridos.
Se cuestiona el accionar de un grupo de "inadaptados" que habrían iniciado los disturbios, rompiendo mobiliario urbano y arrojando objetos a la policía. Se señala que varios de los detenidos tienen antecedentes penales, lo que sugiere que no solo participaban de la manifestación pacífica.
Se denuncia que estos grupos, a los que se tilda de "infiltrados" y "punteros", buscan "agitar el avispero" y que empañan el derecho legítimo de la sociedad a manifestarse. Se menciona que la policía no puede ser responsable de la rotura de plazas, ya que todo está registrado por cámaras.
Se informa que tres efectivos resultaron heridos, dos de ellos gendarmes con heridas de gravedad, y un policía de la ciudad con lesiones leves. También hubo manifestantes heridos, pero sin gravedad. Se estima el costo de los destrozos realizados.