Italia ha decidido mantener el control fronterizo para los ciudadanos que deseen ingresar a su territorio, pero solo para aquellos provenientes de España. Esta medida se contrapone a la idea de libre circulación dentro del bloque comunitario europeo.
El espacio Schengen, que permite viajar entre países de la UE sin controles internos, se ve afectado por esta decisión italiana. La suspensión del acuerdo con España generó repercusiones, ya que implica un retroceso en los beneficios de movilidad para los españoles.
El gobierno de Pedro Sánchez ha criticado duramente la medida de Giorgia Meloni, calificándola de injusta, discriminatoria y contraria a los intereses del bloque. España ha advertido que, si Italia no rectifica antes del domingo 9 de agosto, adoptará medidas proporcionales similares para proteger a sus ciudadanos.