Axel Kicillof criticó duramente al Gobierno de Javier Milei durante la movilización de centrales obreras, calificando las leyes impulsadas como un intento de imponer un modelo que "nos lleva a un callejón sin salida".
El gobernador bonaerense señaló que el endeudamiento de la gente se debe a que los salarios "no alcanzan para cubrir cuestiones básicas", desmintiendo la idea de irresponsabilidad individual.
Kicillof enfatizó que el gobierno de Milei gobierna "para las corporaciones, para la timba" y no para la gente que sufre dificultades.
Finalmente, mencionó la próxima llegada del Papa Francisco al país como un motivo de esperanza.