Se critica el andamiaje jurídico y el marco normativo que el gobierno de Javier Milei está implementando en Argentina, argumentando que será muy difícil revertir sus efectos. Se menciona que las leyes se gestan fuera del país y se copian, como ocurrió con la ley de "engendro fiscal" que debió ser modificada.
Se pone como ejemplo el RIGI, que establece que las controversias con empresas no se litigarán en Argentina, sino en la Cámara de Comercio Internacional de París. Esto, sumado a la externalización de la justicia, genera preocupación sobre la soberanía y la capacidad del Estado para defender sus intereses.
Se compara la forma de gobernar de Milei con la de Trump, destacando que, si bien no se comparten sus decisiones, se ejecutan con firmeza. Se subraya que el gobierno actual no solo se enfoca en los funcionarios, sino en un entramado jurídico que busca "peruanizar" la economía argentina, con un impacto a largo plazo.