La "ley de tierras" se presenta en Diputados como "ley de propiedad privada", un cambio de nombre que dificulta la oposición con el eslogan "la patria no se vende".
Se critica la falta de comunicación del gobierno y se cita a Nahuel Sotelo y Santurio, quienes atribuyen la derrota a un problema de comunicación.
Se menciona que el kirchnerismo "vendió" tierras fiscales en el Chaco, según denuncias.