Crece el malestar dentro del Gobierno hacia el funcionario Sturzenegger, a quien acusan de impulsar proyectos sin consultar a otros miembros del gabinete, limitando la consulta únicamente al presidente Milei.
Ministros cercanos a Karina Milei critican a Sturzenegger por los costos que genera para el presidente y por omitir la consulta con otros funcionarios, lo que genera tensiones internas y cuestionamientos sobre su gestión.