Guillermo Michel, ex director general de aduanas, es presentado como un crítico del modelo económico de Javier Milei. Michel cuestiona la pérdida de poder adquisitivo, la apertura de importaciones y el impacto de las medidas en la industria y las clases populares.
Se destaca su postura a favor de defender la necesidad de un superávit fiscal, pero bajo un esquema de crecimiento económico y producción, emulando la gestión de Néstor Kirchner, en contraposición a un ajuste que perjudique a la clase media.
Michel se define como peronista y aclara que nunca estuvo afiliado al Frente Renovador, a pesar de su relación de trabajo con Sergio Massa. Su militancia política se remonta a Entre Ríos, con figuras como Busti y Guastavino.