La sesión en el Senado para tratar la ley de tierras fue escenario de intensas negociaciones y un manejo político orquestado por varios actores, incluyendo a José Mayanz, Juliana Di Tulio y Sergio Massa, quien habría conseguido votos clave.
A pesar de las concesiones, como la retirada del capítulo referido al manejo del fuego, el gobierno enfrentó dificultades para obtener los votos necesarios, evidenciando una victoria pírrica.
Se destaca la importancia de la represión como elemento intrínseco a los gobiernos de derecha, y se señala que la sesión culminó con la aprobación de puntos menores como desalojos exprés y límites a la expropiación, mientras los capítulos más relevantes fueron eliminados.