La oposición es descrita como "enquilombada" ante la proximidad de las elecciones. Se destaca la situación de Cristina Kirchner, quien mide bien pero no puede ser candidata, y la polarización entre Kicillof y Massa como posibles aspirantes.
Se sugiere que el silencio de Cristina Kirchner podría estar contribuyendo a su mejora en las encuestas. La estrategia de Kicillof de postergar las definiciones hasta marzo se analiza como un intento de consolidar su posición mientras se desgastan sus oponentes.
Se advierte sobre el riesgo de esta estrategia y se plantea que la especulación electoral podría ser perjudicial, dado el descontento social. La necesidad de acuerdos dentro del peronismo para tener una chance de ganar el gobierno nacional y bonaerense es crucial.