Se insta al gobernador de la Provincia de Buenos Aires a no exportar la interna partidaria al resto del país. Se destaca que en el interior del país la política se practica de otra manera, con valores y prioridades distintas a las de la capital.
Se hace hincapié en la necesidad de comprender las particularidades de cada territorio y adaptar las estrategias políticas. Se menciona la experiencia en La Rioja como ejemplo de convivencia entre diferentes sectores.
Se advierte que el peronismo, si bien tiene sensibilidad social, puede ser pragmático en su búsqueda de poder. La clave está en no imponer la interna bonaerense al resto del país y permitir que cada región desarrolle su propia agenda política.