El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decidió realizar su ceremonia de asunción en Cali, una ciudad del Valle del Cauca marcada por la violencia, el narcotráfico y los homicidios. Sostuvo que la elección de Cali responde a la necesidad de descentralizar el poder, rompiendo con la tradición de realizar estos eventos en la capital, Bogotá.
De la Espriella expresó su voluntad de iniciar una profunda transformación y dio por terminado el diálogo, marcando un tono contundente en su discurso inaugural. El presidente argentino, Javier Milei, participó del evento.