El principal reto del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, es dar resultados en materia de seguridad, un punto clave de su campaña electoral. Se estima que las estructuras criminales superan las 27.000 personas, un aumento respecto a años anteriores.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han solicitado al gobierno defender los avances en paz y proteger los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. El gobierno también recibe unas finanzas públicas con alto endeudamiento y un déficit fiscal cercano al 7% del PIB, lo que requerirá sanear cuentas, impulsar el crecimiento y atraer inversión.