La semana política estuvo marcada por alta tensión, iniciando con un fuerte cruce entre el presidente Javier Milei y el mandatario brasileño Lula da Silva, que derivó en el retiro cruzado de embajadores, un conflicto diplomático sin precedentes.
Posteriormente, se abordó la polémica Ley de Tierras, que según se indica, el kirchnerismo ya había dado por ganada antes de su debate.
Otro episodio relevante fue la crítica al Ministro de Economía, Luis Caputo, por supuestamente haber llamado "tarados" a los industriales. Caputo aclaró que sus dichos se dirigían a quienes defienden el modelo anterior y no a los industriales en sí. El viceministro de Economía, José Luis Laza, también intervino para explicar la frase del ministro, evidenciando la confusión generada y la necesidad de corrección por parte del gobierno.