Se analiza la composición del apoyo a Javier Milei, distinguiendo entre un núcleo duro del 30% que lo apoya incondicionalmente y un 4-5% de votantes periféricos. Se plantea la duda de si el apoyo se basa en la gestión positiva o en el rechazo al peronismo.
Se señala que el 30% de núcleo duro representa a aquellos que jamás votarían a un peronista, pero esto no necesariamente se correlaciona con una mejora en su situación personal.