En un debate sobre la situación política actual, los panelistas criticaron duramente al gobierno, calificándolo de autoritario por la represión policial durante manifestaciones.
Se cuestionó la falta de respeto a la democracia y se señaló que las protestas son un derecho ciudadano. La discusión se centró en la represión desmedida, incluyendo el uso de camiones hidrantes y la intervención en colectivos, lo que generó un clima de democracia débil.
Adicionalmente, se abordó la controversia en torno a la ley de defensa de la soberanía y se criticó el ataque a la cultura y a periodistas que disienten con la postura oficial. La falta de respuesta de los jueces ante preguntas clave también fue motivo de análisis.