Se critica el uso del eslogan "la patria no se vende" como si fuera vacío, desvinculándolo de la intención real detrás de la ley. También se cuestiona el ataque a periodistas y a la cultura por parte de algunos medios.
Se comenta el silencio de los jueces ante la pregunta sobre si se podía comprar el país o una provincia, y se menciona que Kirchner respondió rápidamente a favor. Se sugiere que Kirchner está esforzándose por ser el "empleado del mes".