Se argumenta que la crueldad está de moda y que el gobierno elige como enemigos a los sectores vulnerables, no solo a las personas con discapacidad. Se menciona la disolución de organismos y la frustración de quienes aman su trabajo.
Se compara la situación actual con un "exterminio silencioso", donde se abandona a personas con discapacidad y se les niegan derechos básicos. La palabra crueldad resulta insuficiente para describir la gravedad de la situación.
Se destaca que la prioridad del gobierno parece ser el beneficio propio y el de sus allegados, mientras se desatiende a quienes más lo necesitan. La supervivencia de personas con discapacidad está en riesgo debido a la falta de recursos y atención.