Se afirma que el gobierno ha perdido batallas culturales significativas contra el pueblo argentino, a pesar de haber ganado otras previamente.
Se menciona específicamente la pérdida de estas batallas frente a figuras como Emilia Mernes, sugiriendo una desconexión entre las estrategias del gobierno y la voluntad popular. El segmento concluye con un llamado a no vender la patria y a no ser traidores.