El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, advirtió en la Conferencia de Seguridad de Múnich sobre la amenaza interna que enfrenta Europa, relacionada con el retroceso de sus valores fundamentales.
Vance citó al Papa Juan Pablo II, instando a "no tener miedo", y enfatizó la importancia de no temer a la propia gente, incluso cuando expresan sus opiniones.
Su discurso, pronunciado ante líderes europeos, generó sorpresa e incomodidad, al cuestionar la exclusión de posturas populistas y de derecha en el continente.